lunes, 4 de agosto de 2008

A Carlos Rivas

Soneto IV

Mira la rosa pura en primavera
cubierta del rocío mañanero,
y ese sol deslumbrante y retrechero
que baña y engalana la ribera.

Mira ese trigo verde y la manera
con que el viento lo mece placentero.
El ritmo en la natura es tan certero
que hace justa diana; el que quisiera

el más hábil arquero de la corte
para hacer con sus flechas cabriolas
de versos, con su pluma, y el soporte

blanco y rojo de excelsas amapolas.
y obtendrás el visado o pasaporte
para un mundo de versos en corolas



Rafael Zambrano Vargas, 2008

A una comedianta

Soneto III

Eres una pequeña comedianta, *
dulce, gentil y bella princesita.
Te encanta figurar que tienes cuita
y la desatención luego te espanta.

Eres como ese río que me encanta,
el Guadiana llamado, por más cita,
que se esconde primero y luego grita
con sus aguas y espumas que levanta

una ilusión perdida en el amigo
que esperaba tus versos encantado.
Te marchas como un rayo de improviso,

-a Dios pongo si quieres por testigo-
y a algún que otro infeliz enamorado,
sin dejarnos siquiera ni un aviso.

En este tan conciso
soneto con adorno de estrambote,
te pido no te des de nuevo el bote.

Rafael Zambrano Vargas

a 9 de mayo de 2008

Soneto II

A VICENTE VIVES



De tu pluma elegante y cristalina
brotan versos en flor como jazmines,
con una fuerza pura y diamantina,
donde cantan de amor los Serafines.

Y esas brisas que mecen amapolas
en el verde trigal de un sueño alado,
fingen como en el mar lucientes olas
en tu estro gentil y alborozado.

Y desde tu balcón lleno de flores
invocas a las musas marineras
a que vengan repletas de favores
y lleguen a tus cálidas riberas
en doctas filigranas de colores
para pintar eternas primaveras.


Rafael

Soneto I

Al consonante verso enamorado,
de académico estilo y sin errata;
esencia en flor, cortada de la mata,
que de la pluma brota dibujado.

Es hermoso, sutil y delicado,
que en ritmo y en fragancia se delata,
filigrana certera que desata
la lluvia torrencial sobre el sembrado

de un campo imaginario, inconcebible,
de metáfora bella y retrechera,
para regar así de esa manera

en el más puro sueño indefinible,
haciendo parecer cierta y posible
a la más imposible primavera.


Rafael Zambrano Vargas

Fecha sin deerminar